Cómo organizo un viaje. Parte V: Paneo de atracciones y visitas.

Ya estamos cada vez más cerca del viaje, incluso estuvimos mirando los alojamientos disponibles y hasta tal vez ya tenemos reserva. En este punto me gusta ir viendo qué ofrece el destino elegido y guardando lo que me interesa.

¿Materiales necesarios? blogs, foros, buscadores y el mapa. Google Maps está abierto en una pestaña y yo voy poniéndole estrella a los sitios que me interesan.

Obviamente tenemos que ser flexibles en esta planificación, las recomendaciones de amigos las podemos tener en cuenta y sobre todo escuchemos a los viajeros cuando estemos allá.

En general los mapas turísticos de las ciudades están publicados en internet, otra opción es llegar a la oficina de turismo y pedir uno o solicitar información, yo prefiero ya tener visto antes de llegar qué es lo que voy a hacer.

También es claro que las visitas van a ser programadas en función de los gustos y presupuesto. Cuando voy a alguna ciudad que no conozco, me gusta darle una probada a la oferta cultural, pero está claro que si no tengo presupuesto no voy a ir a la Ópera (ojo, siempre hay trucos, como en la Ópera de Viena que por menos de 5 euros haciendo una buena fila se pueden conseguir entradas).

También hay que considerar los pases, muchas ciudades tienen un boleto que incluye el acceso a diversos monumentos, atracciones y sitios de interés por un valor fijo, que puede convenir en función de la cantidad de visitas que queramos hacer, y que de todas formas nos sirve para orientarnos de qué es lo más visitado.

También está clarísimo que, si nos interesa el arte, no podemos dejar de considerar los museos que nos ofrece nuestro destino, y en lo personal me organizo para ir en el momento en que la entrada es libre y gratuita, si existe esa posibilidad (averigualo en este artículo).

Entonces, a medida que voy encontrando lugares que me interesan y marcando en el mapa, voy teniendo en cuenta dos cosas: si voy a pagar la entrada o es una atracción que me vale viéndola de afuera (una Catedral, que tal vez cobra extra por subir arriba de todo, teniendo en cuenta que ya pagué por un lugar incluso más alto el otro día… no, una cosa no excluye ni reemplaza la otra, pero a veces no nos queda opción que elegir), y por otro lado, cuándo voy a ver cada cosa. En este punto es que es tan importante el mapa, me van a quedar agrupados los lugares que se encuentran cerca para poder armar mis itinerarios del día.

Puede sernos útil la aplicación de celular que mostré el otro día: Google Trips, en la que podemos guardar lugares, armar recorridos y tener la información de cómo llegar de un lado a otro.

No suelo ser muy rígida con todo esto, tiempo antes de viajar voy averiguando para poder ir viendo el presupuesto que voy a necesitar, comparando con los pases si existen, conociendo promociones, etc. Pero realmente decido a dónde ir o muy sobre la fecha o incluso sobre la marcha.

Entonces básicamente:

  1. Busco en internet cuales son los sitios más recomendados, los guardo en el mapa y anoto los precios.
  2. Averiguo por obras de teatro, recitales, y otros espectáculos locales.
  3. Elijo los museos que más me interesan.
  4. Comparo lo que ofrecen los pases con lo que me saldría ir por libre.
  5. Miro el calendario local a ver si mi visita coincide con algún festival o festividad.
  6. Armo itinerarios o al menos agrupo los lugares para saber qué me conviene conocer junto.
  7. Pispeo por zona dónde se puede comer.

Siempre, absolutamente siempre, dejo un buen rato para caminar sin rumbo, para perderme en las calles y conocer casual o causalmente los rincones menos turísticos (realmente a la deriva nunca voy, porque en parte uno tiene que saber dónde se está metiendo). Hay muchos lugares en los que el mismo barrio y sus calles son la verdadera atracción.

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